Por lo tanto, llegados a este punto, ya te habrás dado cuenta de que hay que intentar llevar a cabo el proceso de la mejor manera posible para poder evitar una situación no deseada. Es por ello, que desde RedKoi vamos a proporcionarte las pautas a seguir… ¿quieres hacerlo de una manera correcta? Entonces sigue leyendo.

En sí mismo, ya el proceso de captura y transporte de los peces, les produce estrés, por lo que hay que intentar que la aclimatación se haga de forma prudente, sin prisas, de forma tranquila y dejando que se vayan acostumbrando a su debido tiempo. Hay que ser pacientes y no tener prisa en verlos nadar por su nuevo hábitat, es mejor esperar un poco y obtener buenos resultados a no tener que lamentarnos después. Como consejo profesional, la oscuridad o la luz tenue, son un buen aliado para que los peces estén más cómodos sobre todo si tienes un acuario en casa.

Pero si hay algo que es fundamental, es el control de los cambios de temperatura del agua; los peces son demasiado sensibles a ello, así que debemos de ser muy cautelosos. Un cambio repentino de unos 5 grados, puede ser causa de muerte en menos de un día. En RedKoi, somos expertos en este tipo de procesos, por lo que cuando adquieras uno o varios peces con nosotros, te aconsejamos que:

Lo primero de todo, si has recibido los peces mediante mensajería, sin abrir la bolsa tienes que revisar el interior de la bolsa y el estado de los animales. Tienes que dar cuenta de sus condiciones y fotografiarlos o realizarles un vídeo si observas que algo no anda bien o que un pez no se encuentra en buen estado. De esta forma, podrás reclamar o comunicárnoslo directamente para que desde nuestra empresa, hagamos la valoración pertinente de por qué el pez no ha llegado correctamente, y si el caso lo requiere, hacerte la devolución del importe.

Una vez hayas comprobado que todo está bien (que tampoco haya rotura en la bolsa o cualquier escape de oxígeno) el siguiente paso es igualar la temperatura del agua de la bolsa con la del agua del estanque o acuario. Para ello, debes introducirla cerrada sobre el agua del nuevo hábitat y dejarla en reposo sin que le de el sol directamente a la bolsa durante unos 15 minutos aproximadamente. Si realizas bien el proceso, como hemos señalado anteriormente, los peces no se estresarán. Si por el contrario, dejas que se estresen, estarán expuestos al ataque de virus y bacterias que siempre están presentes en el agua y con sus debidas consecuencias.

El siguiente paso a seguir es tratar de que haya un equilibrio en los parámetros del agua. Cuando hayas conseguido igualar la temperatura de la bolsa con la del estanque, es el momento de ajustar los niveles de PH, KH, etc. que señalábamos al principio de este post. Para ello, y para obtener un agua de igual calibre, tienes que abrir la bolsa y agregar el 50% del volumen del estanque. Es decir, si por ejemplo la bolsa tiene 20 cm de agua, le pondrás 10 cm de agua del estanque y deberás esperar unos 2 minutos (aunque depende mucho de la estación del año, ya que cuanta más alta sea la temperatura, el tiempo se tiene que reducir, para que a los peces no les falte oxigeno ya que al abrir la bolsa perderemos el oxigeno puro que se le agrega en nuestras instalaciones ). La bolsa se puede quedar abierta pero igualmente extremando la atención para que los animales no se queden sin oxígeno. No te asustes si ves conductas o movimientos nerviosos ya que es totalmente normal, están en un ámbito desconocido y nuevo para ellos.

Por último, tienes que volver a realizar el paso anterior, pero esta vez, tienes que introducir el doble de agua que antes. Ahora tan solo debes que esperar unos 1 minuto más y sacar los peces de la bolsa con una redecilla o con tu mano siempre y cuando tengas cuidado de no dañarlos. Verás cómo algunos peces reaccionarán no queriendo nadar o estando parados durante un largo período de tiempo, es típico de un animal que está observando un entorno nuevo que no conoce y le causa inseguridad; otros, buscarán un refugio entre rocas, plantas, etc. donde refugiarse hasta su adaptación incluso durante varios días. Pero, finalmente, podrás ver cómo se van agrupando junto a las demás especies y podrás disfrutar de un estanque bonito y lleno de vida.